Fotografía es el arte de la exclusión. Excluimos el movimiento, la profundidad, todos los estímulos no visuales y sobre todo el tiempo. Lo que resta lo disponemos de modo agradable dentro del fotograma que es nuestro marco principal. Al componer la imagen seguimos excluyendo de la escena a todos los elementos imprescindibles para la imagen.
Esto precisamente es la diferencia que tenemos con los pintores. Mientras ellos empiezan con un lienzo vacío, nosotros empezamos con un fotograma lleno y tenemos que crear orden. La composición de imagen tiene que ver no solo con que la imagen luzca bien, sino que el espectador sepa discriminar el sujeto principal al instante sin ser distraído y sin que el ojo vague sin rumbo por la imagen. Es buena idea usar el marco del visor como elemento de la composición de imagen y alinear los elementos en el.
Pero en este post quiero hablar sobre usar marcos en la escena como elemento de composición. Es decir enmarcar literalmente el sujeto. Estos marcos pueden ser marcos reales como el de una ventana y una puerta o un arco. Pero como dije en el ultimo post todos los elementos son formas geométricas, el marco lo pueden formar ramas de un árbol o sombras abstractas. Se trata simplemente de delimitar un área dentro de la imagen y posicionar el sujeto ahí.
Usar un marco dentro de la imagen también es una forma muy sencilla de crear la ilusión de profundidad.