Si estas tomando fotos en RAW para poder recuperar una foto sobreexpuesta de 2 pasos, te estas equivocando y debes practicar tu exposición. Se trata de tomar una foto y mejorarla en Photoshop, no salvarla. La posproducción es parte de proceso de la fotografía digital.
El formato JPG es un formato para la imagen terminada, es decir para entregar al cliente o al laboratorio o subir a la web. Si pensás modificar la imagen en Photoshop, JPG no es una buena opción. Básicamente porque es un archivo de 8 bit en cada canal o sea 256 niveles de cada color primario. Suficiente para imprimir, pero no suficiente para hacer correcciones de color o adaptaciones para que luzca como queres. Más aun cuando estás trabajando en el espacio de color sRGB. Cosa que tampoco deberías hacer. JPG es un archivo “lossy”, quiere decir que cada vez que guardes el archivo un porcentaje de la información es descartado, así que deteriores durante el trabajo el archivo cada vez que lo guardes.
RAW al contario, con una camera de 12 bits es capaz de capturar 4096 niveles al contrario de los 256 de JPG. Así que a la hora de modificar una imagen con curvas o con HUE tienes más información con que trabajar. Otro punto es que en JPG la imagen es procesada en la camera, según los settings se aplica contraste, foco, color y demás. Estas son cosas que determinan el look de la imagen y por lo tanto prefiero tomar estas decisiones yo mismo en vez de dejárselas a ingenieros japoneses, sin discriminar ni ingenieros, ni japoneses.
Tomando en RAW no importan los settings de balance de blancos, contraste. Color y demás. Todo esto lo podes definir en ACR (Adobe Camera Raw) o Lightroom. Podes aplicar el contraste, balance de blancos, color y otras cosas que determinan la imagen y que forman tu estilo antes de abrirla en Photoshop, donde las opciones son más limitadas. Photoshop solo maneja 256 niveles, Aunque tu imagen ahora tiene mucha más información para trabajar.